El puente, un ejercicio básico para tonificar tus glúteos

El puente, un ejercicio básico para tonificar tus glúteos

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El puente. Un ejercicio tradicional y que, quien más quien menos, lo practicaba ya en el colegio. Pero quizás lo que desconoces son todos los beneficios que aporta a tu cuerpo (y en particular a tus glúteos). Además, es un ejercicio que también se incluye en las disciplinas de Yoga y Pilates.

Por tanto es un ejercicio perfecto para múltiples fines. Entre otras cosas, es perfecto para estirar la espalda. Ayuda a flexibilizar y tonificar la parte central del tronco y es muy sencillo de hacer, al menos en su versión más ‘básica’.

Para hacerlo es necesario una esterilla o sitio cómodo y tumbarnos boca arriba con las palmas en el suelo y los pies apoyados con las rodillas flexionadas. El movimiento se efectúa levantando el tronco valiéndonos de los muslos y del ‘core’. Una vez arriba, debemos contar mentalmente dos segundos y mantener la postura, apretando nuestros glúteos, para después volver al estado inicial suavemente.





A lo largo del movimiento se consiguen endurecer los glúteos cuando estás en el punto máximo, además de tensionarlos en la bajada al estado inicial. Si quieres mayor dificultad, prueba a hacer el ejercicio con una suave inclinación, con algo de peso en el abdomen o mantenerte más tiempo en el ‘top’ del movimiento.

Como decimos, un básico para tus glúteos que además también tiene incidencia en abdominales, cuadríceps y parte baja de la espalda. Practica (o vuelve a practicar) el puente. ¡Notarás los resultados!

Vía Mujer de Hoy