Las cuevas más alucinantes del mundo

Las cuevas más alucinantes del mundo

Hang Son Doong (Vietnam)
En la enorme caverna de Hang Son Doong, la Cueva del Río de la Montaña, en la provincia de Quang Binh (Vietnam), cabría un edificio de 40 pisos. La gruta, una de las mayores del mundo, se abrió el año pasado por primera vez a los turistas.

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Miao Keng (China)
Uno de los pozos naturales más hondos que se conocen es el de las cavernas de Miao Keng, en el pueblo de Tian Xing, en el centro de China. A 519 metros de profundidad, el fotógrafo británico Robert Shone, tras dos horas de descenso en rápel, se autorretrata mirando hacia otros espeleólogos que bajan e iluminan las paredes de la sima. Este túnel vertical conecta con otra cueva aún más profunda, hasta 1.026 metros bajo tierra.

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Neversink (Alabama, EE UU)
Un espeleólogo se descuelga por la sima de Neversink, un embudo de entre 12 y 30 metros de diámetro y 50 metros de profundidad en el condado de Jackson, Alabama (EE UU). En 1995, una asociación deportiva local compró los terrenos donde se ubica la gruta para regular el acceso y preservar sus ecosistemas, con especies únicas de helechos y murciélagos.





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Kyat Khayon (Myanmar)
Un joven monje budista alumbra con su linterna el techo de la cueva de Kyat Khayon, a 14 kilómetros de Loikaw, en Myanmar, la antigua Birmania. La gruta, de medio kilómetro de profundidad, alberga en su interior un monasterio budista, y las leyendas cuentan que en lo más profundo habitan demonios y fantasmas capaces de conceder milagros o lanzar terribles maleficios. También se la conoce como YarsuKu, el pozo de la pólvora, porque tradicionalmente se ha utilizado el guano de los murciélagos que viven en ella, muy rico en nitrato de potasio, para fabricar cohetes y tracas pirotécnicos.

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Actun Tunichil Muknal (Belice)
Bajo las Maya Mountains de Belice se esconde una puerta al inframundo: Actun Tunichil Muknal, la Gruta de la Doncella de Cristal, una caverna situada en el centro del país, cerca de San Ignacio, que fue usada por los mayas de finales del periodo clásico como centro ceremonial. La cueva fue descubierta en 1989, al igual que la llamada Doncella de Cristal, el esqueleto cubierto de cristales de cuarcita de una joven maya sacrificada allí hace cerca de mil años.

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Gruta Azul (Capri, Italia)
A la Grotta Azzurra, una amplia cueva marina de la costa de Capri (Italia) se accede en bote de remos por una pequeña abertura que ilumina el interior con un intenso azul eléctrico. Conviene visitarla temprano, cuando aún no hay demasiados turistas.

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El Soplao (Cantabria, España)
Interior de la cueva de El Soplao (Cantabria), cavidad natural de 14 kilómetros junto a una antigua mina. La visita por el tramo acondicionado, de un kilómetro y medio de longitud, permite contemplar sus abundantes y espectaculares formaciones excéntricas, afloraciones de aragonito y calcita como agujas de hielo o blancas ramas de coral. Existe una ruta alternativa, de seis kilómetros y dos horas de duración, que discurre por el suelo original de la cueva y requiere pertrecharse con ropa impermeable, botas y casco con luz.

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Cueva de Ellison (Georgia, EE UU)
Con más de cien metros de profundidad, el Pozo Increíble de la cueva de Ellison, al noroeste del Estado de Georgia (EE UU), es una de las simas más profundas de Estados Unidos.

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Pozalagua (Vizcaya, España)
La cueva de Pozalagua, en la comarca vizcaína de las Encartaciones, esconde una bóveda de 125 metros de longitud, 70 de anchura y 12 de altura con una de las mayores concentraciones de estalactitas excéntricas, formaciones de calcita y dolomita que cuelgan del techo de la cueva enredándose de forma caprichosa, como raíces de mármol. La gruta se descubrió casualmente en 1957, y se puede visitar en una ruta guiada de 45 minutos que finaliza en el mirador con vistas al valle de Carranza.

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Cueva de los Cristales (Chihuahua, México)
En las profundidades del desierto mexicano de Chihuahua, a 300 metros bajo tierra, se encuentra la Cueva de los Cristales de la mina de Naica, una inmensa geoda de selenita (una variedad de yeso translúcido) descubierta en el año 2000 con los mayores cristales naturales conocidos: de hasta 12 metros de largo y 55 toneladas de peso.

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Cueva de los Verdes (Lanzarote, España)
Un espejismo aguarda al final de la Cueva de los Verdes, el tubo de lava de siete kilómetros de largo que abrió hace cinco mil años en la isla canaria de Lanzarote la erupción del volcán Corona. El itinerario que la recorre enlaza tres galerías superpuestas y llega hasta el lago de la foto, donde el reflejo de la bóveda de piedra sobre el agua hace que parezca una sima inmensa.

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Chac Mool (Quintana Roo, México)
Los cenotes son cavernas anegadas por el agua que horadan toda la península mexicana del Yucatán. Con el tiempo, el techo de las cuevas se hundió comunicándolas con el exterior a través de agujeros que se abren en mitad de la selva. Para los antiguos mayas eran lugares sagrados, puertas de conexión con el inframundo. Uno de los más espectaculares es el de Chac Mool, en la carretera 307 o Ruta de los Cenotes, a 22 kilómetros al sur de Playa del Carmen.

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Cuevas de Waitomo (Isla Norte, Nueva Zelanda)
El distrito de Waitomo se ubica en la costa occidental de la isla Norte de Nueva Zelanda, y es conocido por el entramado de cavernas que las corrientes de agua han erosionado en su subsuelo calizo. Los ríos que discurren por el interior de las grutas están poblados por feroces anguilas gigantes, y miles de gusanos luminosos transforman sus paredes y techos en un cielo estrellado. En la foto, el fotográfo Chris McLennan captura el rápel del espeleólogo Johnny Tate en la caverna del Mundo Perdido de Waitomo, de más de 100 metros de profundidad.

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Gomantong (Sabah, isla de Borneo, Malasia)
Las cuevas de Gomantong, en la provincia de Sabah en la isla de Borneo, perteneciente a Malasia, son el hogar de cientos de miles de golondrinas que construyen sus nidos de saliva en las paredes y techos de la caverna. Considerados un manjar en China, son recolectados dos veces al año mediante largas escalas y pértigas de bambú. En la foto, el naturalista David Attenborough durante la grabación, con la ayuda de drones, de un documental sobre las cuevas de Gomantong.

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Cueva de Cristal (Islandia)
Excursionistas en la Cueva de Cristal, una gruta de hielo en el interior del glaciar islandés Breidamerkurjokull, uno de los mayores de Europa.

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