Trampas y tramperos, por @ArmandoMartini

Trampas y tramperos, por @ArmandoMartini

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El proceso de renovación de los partidos políticos encendió las alarmas, pues alumbra una estrategia, a lo Cuba y Nicaragua, para anular a la disidencia. ¿Cuál es la sorpresa? Son asesores de primerísima línea.

¿Puede haber elecciones sin oposición? En Cuba sí, desde 1960. En Nicaragua también. La controversia se desató cuando el Consejo Nacional Electoral publicó las condiciones de reinscripción para las agrupaciones políticas que no participaron en los dos últimos comicios o no alcanzaron 1% de los sufragios. El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y otras tres o cuatro organizaciones cumplen los requerimientos, sería interesante conocer identidades.





Ahora parece prepararse otra viveza del CNE para no convocar las elecciones regionales, o ninguna otra. Ambos bloques lo saben, se quejan, patalean, denuncian, alegan que el tiempo y las condiciones son inaceptables. Exigen, reclaman espacio, más máquinas, desahogos. En la trampa parecen participar. El Polo Patriótico, se muestra indignados y protestan, pura payasería, tratando de hacer creer que son, igual que los opositores, víctimas de la tiranía, mártires sacrificados, pero en realidad -esto es lo que no dicen- evitarán elecciones por todos los medios y argucias de los cuales ellos son cómplices directos.

Mientras los partidos se rasgan vestiduras solicitando, casi rogando, aquello, esto y lo otro, las rectoras planifican agazapadas la próxima estocada que no tendrán que enfrentar porque los lloriqueos serán complacidos, les darán más tiempo, más facilidades, más de lo que sea, pero señalarán -ya lo hicieron- que no se podrán realizar elecciones hasta después de legalizar los partidos políticos, alegando que, quienes no se legitimen, no pueden ir a una eventual elección, pues sería cercenar el derecho constitucional que prevé la participación para que el pueblo ejerza su voto y se dé el gobierno que a bien tenga. Así, quedará interrumpido el proceso de convocatoria para realizar elecciones, mientras los partidos políticos no se legitimen y eso podría ser eterno. ¡La trampa que están montando!

Es la misma del año pasado, nos dedicamos a un revocatorio imposible y terminamos sin referéndum ni regionales. Este año, el subterfugio será la legalización de las nóminas partidistas. ¡No habrá elecciones!

El proceso de legalización podría concluir, con suerte y buena voluntad –más difícil-, quien sabe cuándo, si fluye normal y sin obstáculos como por ejemplo una impugnación, cualquier partido político que viole o parezca violar el proceso podrá ser eliminado, lo que retrasaría aún más.

Una trampa bien planificada y ejecutada. Vamos a ella sin quejarnos o al menos develarla para saber a qué nos exponemos. Pronto observaremos al CNE diciendo que las elecciones regionales serán el año 2018, suspendiendo las de alcaldes, inhabilitando a la Unidad/Asamblea Nacional y convocando a elecciones generales para diciembre de 2018. Lo que en realidad buscan, pero ¿es lo que todos queremos? o lo que algunos pocos privilegiados y enchufados desean.

Pocos se molestarán con seriedad, el gobierno logró su objetivo y los partidos aliados también. La politiquería feliz y el pueblo, el país, que se aguanten y punto, así lo deciden quienes saben.

Proceso clave para las próximas elecciones de gobernadores y alcaldes, sin fechas definidas. El chavismo tiene en hoy 20 de las 23 gobernaciones y 242 de las 335 alcaldías. Para salvaguardarlas el oficialismo -CNE incluido- inventará condiciones que permitan hacer elecciones a la medida oficialista. Aunque la MUD/Unidad está habilitada, enfrenta una demanda en los tribunales por supuestas irregularidades en el proceso del referendo, ya el madurismo pidió su ilegalización por fraude al país que la dejaría automáticamente fuera, ése es el chantaje. El régimen prepara elecciones, sin partidos y con falsos candidatos opositores escogidos por el oficialismo.
¿Escenarios? El menos probable -aunque a ellos no les importa-, pero no puede descartarse, la ilegalización de la MUD, por un lado, y de todos sus partidos, por el otro.

Elecciones sin oposición ¿por qué no? Resultaría complejo para el gobierno sometido al escrutinio internacional. Pero no importó en Nicaragua ¿por qué importaría en Venezuela? La disidencia chavista puede quedar fuera. Los integrantes del Polo Patriótico, pueden correr la misma suerte, pero poco importa, son parte del carnaval. El país iría a un baile de votaciones sin la mayoría de partidos opositores y sin disidentes chavistas.

Otro evento, -probable- la renovación de algunos partidos opositores, pero con la MUD fuera del juego porque ganaría cualquier elección. Sin ella se dispersaría el respaldo electoral mayoritario de la coalición.

El gobierno busca una competencia debilitada, pero algunos superarán las dificultades. Con el timo de llevar nuevamente a la oposición al diálogo. El chantaje y coerción: los que asistan serán legalizados. ¿Piensa en esto el Vaticano?

Se persigue el debilitamiento opositor y demorar las elecciones que debieron realizarse y se deben formalizar. El objetivo único, como alertamos hace un tiempo, fue la petición inicial de Rodríguez Zapatero: elecciones generales el año 2018, y todos habrán cumplido su misión. ¡Qué desgracia!

¿Qué hacer? Denunciarlos ante el mundo, en todos y cada uno de los organismos internacionales, embajadas, democracias establecidas, aliados, parlamentos del globo, comunidades organizadas, en fin, hasta debajo de las piedras, pero muy especial en todas las Iglesias y templos independientes de su religión, feligreses y el Papa.

No asistir, negarse al llamado bribón del CNE; participar sólo con la MUD evitando excusas y retrasos indebidos, jugárselas a todo, incluso a que la inhabiliten. Dar la batalla peleando por uno de todos y no cada quien por su cuenta. La fórmula debe seguir siendo la tarjeta única y las primarias como garantía para que se pueda expresar el verdadero sentir de las bases.

Explicarlo muy bien y en detalle a los ciudadanos, sin tapujos, mentiras ni medias verdades, sin subestimar o menospreciar, olvidarse de una vez del doble discurso, doble moral, borrar los intereses y conveniencias individuales partidistas, con la verdad, sólo la verdad que la inmensa mayoría agradecerá y respaldará.

Políticos, métanse en la cabeza que Venezuela, sus ciudadanos y el futuro son primero, ustedes vienen después.

En democracia se vota, en dictadura se resiste: ¿estamos en democracia o en dictadura?

@ArmandoMartini