Cómo tener sueños lúcidos para estar “conscientes” mientras duermes

 

A quién no le pasó despertarse abrumado como consecuencia de haber tenido un sueño que no consigue recordar. O sentirse angustiado a causa de un sueño que se repite cíclicamente y al que no es posible encontrarle un sentido.

Por Infobae

Los sueños son manifestaciones mentales de imágenes, sonidos, pensamientos y emociones, normalmente relacionados de forma simbólica con la realidad de la persona que sueña. Y, al día de hoy, son uno de los enigmas más grandes de la investigación científica, en lo que a descifrar los misterios de la mente humana se refiere.

En este contexto, desde hace miles de años, los seres humanos se preguntan acerca del fenómeno de los sueños lúcidos, es decir, estar conscientes mientras se sueña, algo que Aristóteles describió en el año 350 antes de Cristo y los budistas practican bajo el término “yoga de los sueños” desde hace varios siglos.

En teoría, cualquiera puede tener un sueño lúcido. Y fue después de revisar 50 años de investigación sobre el sueño y los sueños que un grupo de científicos concluyó que alrededor de la mitad de la población global experimentó uno.

“Según lo que sabemos, si la gente de verdad empieza a investigar el tema, si practica un poco, la mayoría de las personas en algún momento llega a tener un sueño lúcido”, explicó Martin Dresler, experto en neurociencia cognitiva del Instituto Donders para la Investigación del Cerebro, la Cognición y el Comportamiento de la Universidad Radboud, en los Países Bajos.

Daniel Love es educador en sueños lúcidos de Truro, Inglaterra, y tras asegurar que a lo largo de su carrera observó un amplio rango de experiencias con los sueños lúcidos, destacó: “En los años que llevo en la enseñanza, he visto desde gente con una gran variedad de capacidades hasta otra incapaz de superar ciertos bloqueos”.

Incluso las personas experimentadas en los sueños lúcidos a veces solo logran tener un sueño de este tipo en varias semanas.

En general, los especialistas recomiendan dos técnicas para desarrollar esta habilidad, y aclaran que ambas requieren tiempo y práctica, y nada garantiza que rindan fruto.

La primera es llevar un registro de los sueños en un diario y tratar de identificar patrones, como podría ser que muchos de los sueños ocurren en la casa de los padres y en el gimnasio de la escuela primaria. Así, cuando esa persona tenga algún sueño que ocurra en cualquiera de esos espacios, debería ser más fácil reconocer algo.

La segunda técnica que por lo regular se dice que ayuda a promover la lucidez es “verificar la realidad”, esto es, poner a prueba la conciencia propia durante las horas de vigilia con tareas sencillas como contar dedos. Una vez que esas prácticas se hacen habituales, Love explicó, pueden ocurrir durante el sueño, donde los resultados lógicos pueden tener distorsiones propias del sueño, como por ejemplo el número equivocado de dedos.

Y, si bien internet está saturado de consejos, videos y demás publicaciones, clases virtuales, libros, guías y aplicaciones, los especialistas hacen hincapié en que “no se debe utilizar ningún medicamento sin consultar a un médico”.

“En realidad no hace falta que inviertas dinero en esto”, señaló Love. En su caso, ofrece mentorías y vende libros, pero aclaró que son “para quienes batallan y quieren una ayuda adicional, aunque no son necesarios”.

Y recomendó: “En esencia, el sueño lúcido se trata de manipular la computadora más complicada del mundo, el cerebro humano. Así que si alguien te promete que puedes tener sueños lúcidos en cinco días, un día o 30 días, sin duda, puedes decir que es imposible”.

Según publicó The New York Times, “las personas quieren tener sueños lúcidos por todo tipo de razones: lo pueden tomar como un reto mental, puede interesarles con fines terapéuticos o como un pasatiempo entretenido”.

Mi propia práctica se ha desarrollado a partir de una triste realidad inmediata, durante una pandemia que ya va en su segundo año. Sentía que mi vida estaba atorada, estaba desesperada por cierto control. Mi abuelo sufre una enfermedad terminal, así que varias noches a la semana duermo en su sofá para estar cerca y poder cuidarlo. Llevo un diario de mis sueños en las noches que paso ahí y practico la verificación de la realidad”. Nate Turner tiene 19 años, es de Michigan y sus videos en TikTok sobre los sueños lúcidos le hicieron sumar miles de seguidores en esa aplicación.

Para ella, incluso en esas noches difíciles, en ese mísero sofá de los años 60, solo logra la lucidez una vez, y de manera fugaz. “Sueño que estoy sentada con mi abuelo en su mesa preferida de su lugar preferido para almorzar, sin cubrebocas y sanos. Entonces, sonríe y, aunque sé que estoy soñando y que ese momento perfecto debe ser imposible, también le sonrío”.

Por lo regular, “dormir en un lugar extraño favorece sueños más vívidos y la interrupción del sueño puede ser buena para la lucidez”, finalizó Dresler.