El perturbador relato de la mamá de la niña que mató a su hermanito en Argentina: “Le echó la culpa a su amigo imaginario”

La casa de Arroyo Seco donde ocurrió el horror. (Foto: gentileza El Ciudadano)

 

La adolescente de 13 años estaba en tratamiento psicológico, aunque no tomaba medicación. “Los especialistas me decían que la veían normal, pero yo notaba conductas extrañas”, contó Roxana, en un desgarrador relato a TN.

Por TN

Roxana busca explicaciones y no las encuentra. Habla y su voz se entrecorta. Vuelve a llorar y piensa que nunca habrá lágrimas suficientes. El lunes, en Arroyo Seco -35 kilómetros al sur de Rosario-, su hija de 13 años mató a cuchillazos al hermanito de 5.

Los primeros detalles que surgen del expediente señalan que la adolescente sufrió una “crisis impulsiva” vinculada con un posible trastorno en su salud mental. Es la única hipótesis de un crimen horroroso y absurdo.

“Jamás imaginé que mi hija podría hacer algo así. Busqué ayuda de todas las maneras. La llevé a psicólogos, psiquiatras, neurólogos”, cuenta la mamá, de 32 años, en diálogo con TN. “Las consultas duraban 5 o 10 minutos. Así como íbamos, nos volvíamos. La hacían mirar para arriba y para abajo. Le pedían que levantara el pie. ‘Yo la veo normal’, me decían. Pero en mi casa yo veía cosas en ella que no eran normales”.

La escena del crimen, en la calle María Garagham al 1300 del barrio Santa Rita. (Foto: gentileza Aire Digital).

 

C. -se resguarda su identidad por ser menor- estaba en tratamiento, aunque no tomaba medicación. Todos los miércoles, Roxana la llevaba a una psicóloga del Hospital N° 50. Los pedidos de ayuda de la mamá ya tenían un historial: la mujer asegura que insistió cuatro meses por un turno para su hija en el gabinete psiquiátrico de Acción Social, y que se lo dieron recién cuando decidió hacer público el caso en los medios locales.

“Además del inmenso dolor que siento, me pregunto por qué los especialistas no pudieron hacer más. Esto se podría haber evitado. Me decían que no podían medicar a mi hija porque no veían nada extraño, pero para mí todo era extraño”, describe Roxana. Y sigue: “La revisaban dos minutos, nos volvíamos a casa y ella muchas veces tenía la mirada perdida. Le hablaba y no me contestaba. Se enojaba y no entendía por qué. Todo el año así”, describe Roxana.

“¿Sabés lo que le dijo mi hija a la psiquiatra que la recibió en el hospital después de lo que hizo? Le echó la culpa a su amigo imaginario. Decía que él siempre le pedía por favor que no lastimara a su hermanito, y que justo esa vez el amigo imaginario no estuvo para salvarlo”, detalla.

Leer más enTN

 

Un niño de cinco años fue asesinado a puñaladas en Argentina, sospechan que su hermanastra de 13 lo mató