Venezolana ganadora de concurso en Mónaco: “Los límites nos los ponemos nosotros mismos”

Venezolana ganadora de concurso en Mónaco: “Los límites nos los ponemos nosotros mismos”

Por casualidad. Así conoció la venezolana Carolina Raguseo el mundo de la jardinería. Se acercaba la fecha de la comunión de su hijo y de sus compañeros de la escuela y, sin experiencia previa y con el objetivo de ahorrar, Raguseo se ofreció para confeccionar los arreglos florales de la ceremonia.

Por Júlia Riera / vozdeamerica.com

“De manera atrevida dije ‘Yo lo hago’. Pienso que el límite nos lo ponemos nosotros mismos, teniendo salud y capacidades uno puede hacerlo y lo hice” explicó a la Voz de América.

A raíz de esa experiencia, Raguseo empezó a aficionarse al arte de la decoración floral, una actividad que califica como “relajante” y “que disfruta muchísimo”:

“Por medio de las flores se pueden expresar sentimientos, y me encanta ver las caras de satisfacción cuando yo creo un ramo que de verdad exprese lo que ellos quieren expresar” dice.

Tras aprender de manera autodidacta, empezó a preparar las flores para las comuniones y bodas de familiares y amigos.

Al emigrar a Madrid en el año 2019 empezó a trabajar en varias floristerías; una experiencia que calificó como “enriquecedora” tras conocer las técnicas que se utilizan en Europa, y combinarlas con las aprendidas en Venezuela.

Después de unos años de experiencia, Raguseo decidió inscribirse en uno de los concursos de ramos de flores más prestigiosos de Europa, conocido como “Le concours de bouquets”. Fue creado en 1968 por la princesa Grace Kelly y organizado por el “Garden Club de Monaco”, una entidad presidida por la Princesa de Hannover, Caroline Louise Marguerite Grimaldi, conocida popularmente como “Carolina de Mónaco”.

La organización describe el concurso como “una cita ineludible para los amantes de las plantas, las flores y la decoración”. Tiene lugar de manera anual y suelen participar entre 100 y 150 personas de diferentes países.

Raguseo, que representó a España en la edición número 53 de la competición, fue la única mujer de origen latinoamericano en participar.

Comenta que el día del concurso el pasado 16 de octubre, estaba “muy nerviosa”. Se inscribió en la categoría “Bolso Chanel”, y su objetivo era confeccionar un bolso de la famosa marca francesa a través de flores.

“Su insignia es un bolso acolchado negro” explica Raguseo. “En él me inspiré y creé un bolso que diera la sensación de suavidad, profundidad y que fuera muy glamuroso”.

En menos de 4 horas y utilizando varias técnicas de decoración floral, Raguseo consiguió crear un bolso a base de flores y ramas. Cortesía: Garden Club de Mónaco

De esta manera, con mucho ingenio y paciencia, la florista pudo elaborar un bolso parecido al de la marca con tulipanes morados y ramas.

Sin embargo, a causa de los nervios, olvidó colocar el logo de la marca encima del bolso; Algo que, según explica, le hubiese otorgado una mayor puntuación.

Aunque, por sorpresa de Raguseo, eso no impidió que los jueces la premiaran con el galardón de bronce.

“(Es) Una satisfacción muy grande que una latina esté rodada de floristas con tanto prestigio y experiencia y que yo haya calado entre ellos ha sido algo que no me lo creo” explica Raguseo, quien además señala que nunca se imaginó que podría llegar a ganar en un concurso de esas características:

“Ya me sentía ganadora con solo estar allí participar y compartir” subraya.

Además, Raguseo también logró que los jueces le otorgaran con la “Insignia de armonía del color”.

Por otro lado, explica que una de las personas encargada de otorgar los premios fue Carolina de Mónaco:

“Estuvo observando todas las creaciones florales, dio las premiaciones y compartió con nosotros un cóctel” dice. “El florista oficial del palacio también compartió con nosotros, nos dio “tips” y consejos. Fue una experiencia maravillosa”.

Raguseo señala que, a pesar de las dificultades a la hora de emigrar a un nuevo país y tener que empezar de cero, a través del trabajo, otros migrantes como ella también pueden conseguir todo lo que se propongan.

“Los límites nos los ponemos nosotros mismos, tenemos que ser perseverantes” explica. Para conseguir las cosas hay que trabajar, tener dedicación y claro que lo podemos lograr. Todos somos seres humanos y tenemos las mismas capacidades, lo que tenemos que hacer es desarrollarlas”.

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